| MODO PARA CONSERVAR LA SEMILLA DE LA
GRANA:
33.- Reducido hasta ahora el plantío
de la cochinilla a las costas del Sur, no se ha conocido la necesidad de establecer
viveros o criaderos para conservar en el invierno la semilla que ha de servir para la
primavera siguiente, tanto porque la falta de lluvias en estos últimos años ha permitido
la propagación del insecto en la estación invernosa sin resguardo alguno, como porque el
cultivo de este ramo hasta el día ha sido muy reducido. En este año en que se ha
comnzado a hacer el plantío grande, resultando ya miles de fanegadas de tierra cubiertas
de nopales, es circunstancia precisa el establecimiento de viveros para no escasear de
semilla en la época de la siembra del insecto.
34.- En todas las haciendas destinadas
al cultivo de la cochinilla, debiera procurarse uno de estos criaderos, para no conducir
las madres desde puntos distantes, y evitar de este modo que se lastimen o mueran, como
frecuentemente sucede. Mas como todos los climas no son a propósito para estos
invernáculos, recomendamos su formación en las costas del mar, principalmente en las del
Sur que son más calientes.
35.- Pueden destinarse para viveros
todas las hileras de nopales plantados junto a las paredes que miren al naciente, de modo
que les bañe el sol desde que sale. Para ello es necesario que la pared se eleve más que
las tuneras; entonces se colocan sobre éstas, cobertizos formados con cañas, paja de
centeno o esteras, asegurándolos por una parte con las mismas piedras de la pared, y por
la otra con pequeñas latas dispuestas al intento, a fin de que los vientos no los
derriven.
36.- En los barrancos y hojas
plantadas de nopales será más fácil poner los cobertizos, los que pueden hacers mayores
a causa de ser parajes más resguardados de los vientos.
37.- También se conserva la semilla
en las cuevas, casas y demás puntos abrigados y defendidos del agua, guardando en ellas
las pencas asemilladas en montones, o colgadas de sus techos.
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