| RECOLECCIÓN DE LA COCHINILLA:
23.- A los tres meses con corta
diferencia, según ya hemos indicado, comienza a desovar: entonces es la época de su
recolección. Para hacer ésta, es preciso atender a la estación en que se halla. Si el
insecto que va a recogerse es el plantado en la primera siembra de Mayo o Junio, conviene
dejarle desovar completamente, quitando tan solo las madres de las pencas que están muy
pobladas, a fin de que éstas no se sequen y puedan alimentar bien la nueva cría; y
verificada que sea la producción se procederá a aprovechar las madres que permanezcan
asidas a la tunera. Mas si el invierno ha comenzado, y la cochinilla que se halla
desovando es la de la segunda cría, debe recogerse toda ella, después de un ligero
desove que sea suficiente para conservar la semilla en los nopales durante la estación
lluviosa.
24.- Por regla general diremos que no se debe recoger la cochinilla sin antes dejarla
desovar más o menos según sea la estación y la robustez de la paleta en que se cría.
25.- Para hacer la recolección se emplean diferentes utensilios que se prefieren sean de
hoja de lata por ser más cómodo de transportar: los unos en figura de cuchara con un
mango de palo más o menos largo, que sirve para coger los insectos de la penca, y los
otros en forma de vasija, en donde éstos se van reuniendo.
26.- Además se deben tener cajas de madera hechas a propósito para depositar en ellas la
cochinilla que se recoge. Estas cajas que pueden ser una vara o más de largo y de tres o
cuatro dedos de alto, son de las que hemos hablado en el número 12, y sirven no sólo
para dejar desovar los insectos, sino también para después secarlos.
27.- Si se ha de transportar la cochinilla a largas distancias, particularmente la que se
destina para semilla, conviene verificarlo en cajones formados de varias gavetas, en los
que aquellas se colocan, a fin de que no se amontonen y evitar que se lastimen en su
conducción, porque como ya se ha dicho la cochinilla muerta no desova.
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