| SIEMBRA DE LA COCHINILLA:
7.- Cuando las tuneras se hallan con
diez o más hojas se pueden comenzar a propagar en ellas el insecto. La época más a
propósito es en Abril o Mayo, según se halle la estación, pues si las aguas continúan
hasta entonces, conviene dejar la siembra para cuando el tiempo esté más severo. Por eso
en los terrenos fríos, que son por lo general los más elevados sobre el nivel del mar,
es preciso verificar esta operación en Junio, teniendo presente que las costas del Norte
debe retardarse más que en las del Sur, a fin de evitar que el agua sobrevenga al
plantío del insecto y éste perezca.
8.- Deben quitarse los higos de la penca en que se ha de poner la cochinilla, tanto para
que no la prive del jugo necesario para la nutrición del insecto, como principalmente
para que éste no se fije en el fruto, que siempre lo prefiere a la hoja, pues maduraría
el higo antes de que la cochinilla llegase a su total incremento.
9.- También es muy útil limpiar los nopales de las telas de araña y malezas que
alrededor de ellas se hallen, cuya operación conviene hacer repetidas veces y
particularmente antes de la siembra de los insectos.
10.- Se ha de tener particular cuidado en no lastimar las madres, a fin de que no mueran,
pues entonces no se consigue el desove. Para ello es preciso no amontonarlas en los
cajones que se recojan, ni en los que se conduzcan al paraje donde se ha de verificar el
plantío.
11.- Varios son los métodos que se observan acerca de la forma y naturaleza de los nidos
que han de servir para la propagación de la cochinilla. Pueden éstos hacerse ya de papel
figurado un pequeño "cobucho" o una cajetilla agujereada por el lado que toca a
la penca, o ya de "renque" u otra tela ligera, que por la claridad de su tejido
permita la salida al hijuelo. En uno u otro caso basta con que cada nido contenga 8 ó 10
madres, si hay seguridad de que están vivas, y además si se hallan todas en estado de
desove, y de no ser asi se pondrán 15 ó 20 por regla general. Los nidos se fijan a las
paletas con uno o dos picos que se introducen hasta la cabecilla para que no los desprenda
el viento y se logre que queden en contacto con la tunera, dando de este modo paso a los
insectos.
12.- Pero el mejor método de semillar los nopales es en nuestro concepto el siguiente: se
ponen las madres en cajas grandes o tablados hechos al propósito, cuidando de extenderlas
por toda su superficie, de modo que no queden amontonadas ni se estropeen. Dispuestos de
esta manera, se colocan sobre ellas pedazos de un lienzo ligero o de trapo, del largo de
una mano y de tres o cuatro dedos de ancho, en número suficiente para que se cubran de
hijuelos. Esto se consigue al cabo de pocas horas, y entonces se conducen los trapos al
lugar donde se ha de verificar la siembra, fijándolos en las pencas con tres o cuatro
picos cada uno. Se procede de nuevo a colocar más lienzos sobre las madres que permanecen
desovando por espacio de veinte días o más, y se repite la operación anterior hasta que
termine completamente el desove. La ventaja que lleva este método a los ya indicados
consiste principalmente en que se aprovecha toda la grana que ha quedado en los cajones
después del desove, cuando del otro modo se pierde una gran parte, ya porque el viento la
arroja de uno de los nidos, o ya porque los lagartos y otros animales se la coman,
desapareciendo muchas veces hasta los nidos enteros. Además se logra semillar mejor las
tuneras, porque cada uno de los trapos contiene muchos mas hijuelos de los que puedan
salir de los nidos; y por último se vuelven a utilizar los mismos lienzos, repitiendo en
ellos esta operación muchas veces.
13.- Un laborioso cultivador de la cochinilla nos ha comunicado un nuevo método para
propagarla. Consiste éste en formar nidos en pequeños canutos de caña, de dos pulgadas
de largo, "horodados" por la parte que ha de quedar en contacto con la penca; se
pone dentro de las madres tapando el canuto con corcho, y se fija por su parte superior
que al efecto se le deja un saliente con un pequeño agujero por donde se introduce un
pico para asegurarle.
14.- En los ensayos practicados por este método se ha observado que los hijuelos tardan
muchos días en colocarse en las pencas, a causa de no quedar en contacto con la faz de la
caña con la de la paleta por las sinuosidades que ésta tiene. Además de ésto es
constante que la operación de la construcción de los canutos es detenida y costosa, si
se compara con la de los nidos de papel o reugne. Sin embargo, en los parajes donde abunda
la caña se puede adoptar este método porque lleva ventaja al de los otros nidos de
aprovecharse todas las madres después del desove.
15.- La siembra de la cochinilla debe siempre hacerse en las pencas nuevas, con tal de que
éstas no estén demasiado tiernas por hayarse aún creciendo. Los que adopten el método
de nidos procurarán colocarlos en la faz de la paleta opuesta a los vientos dominantes,
es decir, por el lado más abrigado, pues aunque el insecto por un instinto particular
busca siempre el abrigo, se logra que se fije desde luego evitándose al mismo tiempo que
las aguas los maten o echen al suelo. También se deberá tener cuidado en que los nidos
se sitúen en la parte inferior de la penca, para que los insectos, que desde que nacen se
dirigen hacia arriba, se extiendan por toda ella.
16.- Se procurará hacer la operación de asemillar los nopales en los días más
despejados y serenos, para que el insecto adquiera pronto la facultad de moverse y no sean
arrojados por los vientos ni las aguas.
Capítulo siguiente. Método
de vida de la Cochinilla. Y de lo que en su cultivo conviene practicar hasta su
recolección.
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