Historia del Cultivo del Nopal y Cría de la Cochinilla en Canarias, siglo XIX

 

SIEMBRA DE LA COCHINILLA:

7.- Cuando las tuneras se hallan con diez o más hojas se pueden comenzar a propagar en ellas el insecto. La época más a propósito es en Abril o Mayo, según se halle la estación, pues si las aguas continúan hasta entonces, conviene dejar la siembra para cuando el tiempo esté más severo. Por eso en los terrenos fríos, que son por lo general los más elevados sobre el nivel del mar, es preciso verificar esta operación en Junio, teniendo presente que las costas del Norte debe retardarse más que en las del Sur, a fin de evitar que el agua sobrevenga al plantío del insecto y éste perezca.

8.- Deben quitarse los higos de la penca en que se ha de poner la cochinilla, tanto para que no la prive del jugo necesario para la nutrición del insecto, como principalmente para que éste no se fije en el fruto, que siempre lo prefiere a la hoja, pues maduraría el higo antes de que la cochinilla llegase a su total incremento.

9.- También es muy útil limpiar los nopales de las telas de araña y malezas que alrededor de ellas se hallen, cuya operación conviene hacer repetidas veces y particularmente antes de la siembra de los insectos.

10.- Se ha de tener particular cuidado en no lastimar las madres, a fin de que no mueran, pues entonces no se consigue el desove. Para ello es preciso no amontonarlas en los cajones que se recojan, ni en los que se conduzcan al paraje donde se ha de verificar el plantío.

11.- Varios son los métodos que se observan acerca de la forma y naturaleza de los nidos que han de servir para la propagación de la cochinilla. Pueden éstos hacerse ya de papel figurado un pequeño "cobucho" o una cajetilla agujereada por el lado que toca a la penca, o ya de "renque" u otra tela ligera, que por la claridad de su tejido permita la salida al hijuelo. En uno u otro caso basta con que cada nido contenga 8 ó 10 madres, si hay seguridad de que están vivas, y además si se hallan todas en estado de desove, y de no ser asi se pondrán 15 ó 20 por regla general. Los nidos se fijan a las paletas con uno o dos picos que se introducen hasta la cabecilla para que no los desprenda el viento y se logre que queden en contacto con la tunera, dando de este modo paso a los insectos.

12.- Pero el mejor método de semillar los nopales es en nuestro concepto el siguiente: se ponen las madres en cajas grandes o tablados hechos al propósito, cuidando de extenderlas por toda su superficie, de modo que no queden amontonadas ni se estropeen. Dispuestos de esta manera, se colocan sobre ellas pedazos de un lienzo ligero o de trapo, del largo de una mano y de tres o cuatro dedos de ancho, en número suficiente para que se cubran de hijuelos. Esto se consigue al cabo de pocas horas, y entonces se conducen los trapos al lugar donde se ha de verificar la siembra, fijándolos en las pencas con tres o cuatro picos cada uno. Se procede de nuevo a colocar más lienzos sobre las madres que permanecen desovando por espacio de veinte días o más, y se repite la operación anterior hasta que termine completamente el desove. La ventaja que lleva este método a los ya indicados consiste principalmente en que se aprovecha toda la grana que ha quedado en los cajones después del desove, cuando del otro modo se pierde una gran parte, ya porque el viento la arroja de uno de los nidos, o ya porque los lagartos y otros animales se la coman, desapareciendo muchas veces hasta los nidos enteros. Además se logra semillar mejor las tuneras, porque cada uno de los trapos contiene muchos mas hijuelos de los que puedan salir de los nidos; y por último se vuelven a utilizar los mismos lienzos, repitiendo en ellos esta operación muchas veces.

13.- Un laborioso cultivador de la cochinilla nos ha comunicado un nuevo método para propagarla. Consiste éste en formar nidos en pequeños canutos de caña, de dos pulgadas de largo, "horodados" por la parte que ha de quedar en contacto con la penca; se pone dentro de las madres tapando el canuto con corcho, y se fija por su parte superior que al efecto se le deja un saliente con un pequeño agujero por donde se introduce un pico para asegurarle.

14.- En los ensayos practicados por este método se ha observado que los hijuelos tardan muchos días en colocarse en las pencas, a causa de no quedar en contacto con la faz de la caña con la de la paleta por las sinuosidades que ésta tiene. Además de ésto es constante que la operación de la construcción de los canutos es detenida y costosa, si se compara con la de los nidos de papel o reugne. Sin embargo, en los parajes donde abunda la caña se puede adoptar este método porque lleva ventaja al de los otros nidos de aprovecharse todas las madres después del desove.

15.- La siembra de la cochinilla debe siempre hacerse en las pencas nuevas, con tal de que éstas no estén demasiado tiernas por hayarse aún creciendo. Los que adopten el método de nidos procurarán colocarlos en la faz de la paleta opuesta a los vientos dominantes, es decir, por el lado más abrigado, pues aunque el insecto por un instinto particular busca siempre el abrigo, se logra que se fije desde luego evitándose al mismo tiempo que las aguas los maten o echen al suelo. También se deberá tener cuidado en que los nidos se sitúen en la parte inferior de la penca, para que los insectos, que desde que nacen se dirigen hacia arriba, se extiendan por toda ella.

16.- Se procurará hacer la operación de asemillar los nopales en los días más despejados y serenos, para que el insecto adquiera pronto la facultad de moverse y no sean arrojados por los vientos ni las aguas.


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